Associació per l'estudi i la difusió de la psicoanàlisi d'orientació lacaniana. Quadern de bitàcola




lunes, 21 de octubre de 2013

Reseña: Karl Jaspers. Lo real y la culpa

La hipermodernidad ha traído consigo la impunidad moral y política; vivimos en una época de silencio de la responsabilidad (Bauman). No obstante hubo una época de cultivo de la culpa en Europa. Hemos tratado en la sesión del 28 de octubre el tema de la Shoah y la paradójica culpa de los supervivientes.
Textos de apoyo: La culpa alemana (1945) de Karl Jaspers –figura interesante y olvidada de la filosofía contemporánea, opuesta a la de Heidegger– y una breve cita de Lacan del Seminario XXIX (L’Insu): “Contrariamente a lo que se dice, no hay verdad sobre lo Real, ya que lo Real se dibuja como excluyendo el sentido. Y es mucho decir que hay Real, porque decir eso ya supone un sentido. La palabra ‘Real’ tiene un sentido. Hace tiempo incluso he jugado un poco con eso. Quiero decir que para invocar las cosas, evoqué en eco la palabra ‘reus ’ que, como saben Vds., en latín quiere decir ‘culpable’. Se es más o menos culpable de lo real.”
¿Qué quiere decir Lacan? ¿Cómo pensar que se es más o menos culpable de lo real, sobre el telón de fondo de la Shoah? Hemos propuesto distinguir entre “culpa semblantizada” y “culpa real”, es decir, entre la culpa semblantizada del pueblo alemán al descubrir tras la II Guerra Mundial el universo concentracionario tras las alambradas, sus “rituales de consternación” (Günther Grass) ante las fosas y las fotos, su tolerancia respecto a tantos criminales de guerra que han quedado impunes en Alemania y, por otro lado, “la culpa real” de los supervivientes, que han tardado años en poder hablar y escribir sobre su experiencia, que han seguido despertándose en medio de la noche en el Lager, y entre los cuales el número de suicidios es tan terriblemente elevado (Primo Levi, Bettelheim, Améry, Paul Celan son los más conocidos). Los supervivientes, afectados por la debacle del orden simbólico (por la pérdida del “sentido ficticio de la vida”, como explica Améry), se vieron enfrentados con un real inefable e intentaron subjetivarlo al precio de una culpa insostenible, un dolor infinito, insoportable. Más allá de la angustia, la culpa parece ser la forma de abordar lo real. ¿Cuál es la situación en la actualidad? Los últimos supervivientes de la época, víctimas y verdugos están muriendo. Mientras, el negacionismo campa a sus anchas. Como dice el psicoanalista Zwi Rex: “Los alemanes nunca perdonarán Auschwitz a los judíos.”
Alín Salom.