Associació per l'estudi i la difusió de la psicoanàlisi d'orientació lacaniana, fundada per Cecilia Hoffman. Quadern de bitàcola




sábado, 7 de marzo de 2026

GTPG. EL HUESO DE UN ANÁLISIS, EL USO DE UN ANÁLISIS

 



EL HUESO DE UN ANÁLISIS, EL USO DE UN ANÁLISIS.

El recorrido, la cura y final de un  análisis, una mirada a partir de la lectura de Miller, El hueso de un análisis.

Pensar en el final de análisis es complejo, me enfrenta a un no poder decir, siempre complicado para mí, el silencio.

El libro,  Miller parte de un poema de Carlos Drummond “No meio do caminho “… “En medio del camino hay una piedra, hay una piedra  en medio del camino….” . Miller dirá:  “Para nosotros el camino del que se trata es el camino de la palabra y la piedra es también la  piedra de la palabra” pág16.

La piedra es lo que la palabra encierra, eso adherido al cuerpo. En la palabra esta la muerte y la vida.  “existen dos efectos del significante en el cuerpo, uno que es la mortificación y el otro que es la producción de plus de goce. Si el significante mata el goce, al mismo tiempo lo produce.” Pág.68

lo esencial no es que el significante tenga un efecto de mortificación sobre el cuerpo, sino que, el significante es causa de goce, que tiene una incidencia de goce sobre el cuerpo. Eso es lo que Lacan llama el síntoma. De cierta manera eso viene al mismo lugar de lo que él llama fantasma, excepto que este supone la distinción radical entre el orden del significante  y el orden del goce.” Pàg.68

“El fantasma  aparece como una mediación entre esos dos órdenes, en tanto que el síntoma, inscribe una relación mucho más directa entre el significante y el goce. Esto supone que no se puede definir el significante sin el goce y tampoco el goce sin el significante y es está la nueva definición de significante lacaniano, que el significante como tal se refiere al cuerpo y esa referencia se hace sobre la modalidad del síntoma.” Pág.69

Entonces Miller sitúa un cambio en la formulación de Lacan;  si en el fantasma la relación es entre el Sujeto y el A, gran Otro, operando en el sujeto la mortificación del significante produciendo una falta en ser, la división del sujeto, y el Otro está pensado como otro del significante; se  pasa a pensar en el sujeto poniendo el foco como parlêtre, como tal  habla porque es hablado. Ese significante del Otro produce un impacto en el cuerpo que el sujeto  toma, el goce en el cuerpo es consecuencia del impacto de ese significante . El parlêtre goza cuando habla, el efecto de eso es el síntoma del sujeto.

“Sustituyendo el termino sujeto por parlêtre, que es lo contrario de falta en ser, El parlâtre es el  sujeto más el cuerpo, es el sujeto más la sustancia gozante.”Pàg.70.

El Otro también es un parlêtre, es  quien habla al sujeto, pasando a pensarse, ese Otro, como pareja-síntoma. El Otro como cuerpo gozante también. Todo cuerpo gozante es un cuerpo sexuado. ¿Por qué sexuado? Porque ahí está la diferencia, la articulación binaria, que articula las características de una relación. (Tener-lo o no tener-lo//ser-lo o no ser-lo). Un real fisiológico. Se ubica la relación sexual /la no relación sexual. Esta es la piedra de un análisis.

El Otro del que se trata en la pareja-síntoma no es más un cuerpo mortificado, vacio de su goce, sino que es un cuerpo vivo. … eso nos obliga a percibir que este cuerpo es sexuado. Correlativamente el parlêtre tiene también un cuerpo sexuado y es por eso que necesariamente, se ubica la cuestión de la relación sexual.”pág.71. Entonces la relación es entre UNO y OTRO y en esos términos no hay significante para la relación sexual. 

De alguna manera será decir que el parlêtre es un sujeto, sujeto al lenguaje más al efecto de goce que produce en el cuerpo, de hecho se sujeta al lenguaje así, marcado por la relación del Otro con su propio cuerpo y transmitido esto en el lenguaje.  El Otro marcado por la sexuación.  

“Y a nivel sexual la relación pasa por el goce, por el goce del cuerpo y por el goce de lalengua, pasa por el síntoma. Es así que ingresamos en la dimensión de la pareja-síntoma tomandola como el hueso la medula misma de la cura, esta pareja no podemos fundarla a nivel de significante…, se funda a nivel de goce”. Pág 72.”

El Otro, como pareja síntoma se torna un medio de goce para el parlêtre, su síntoma.¿ Que quiere decir esto? Que está implicado en la relación de UNO con el OTRO.

EL RECORRIDO

Entonces,  ¿Qué implica el final de un análisis y como se distingue de la cura? Miller nos dice:

Si retomamos la pregunta acerca del hueso de la cura vamos a recordar primeramente lo imaginario, luego la identificación fálica, el fantasma y hasta llegar a la última respuesta que puedo dar hoy: el hueso de una cura es el síntoma y más precisamente la pareja-síntoma. [...]  Entonces, si el hueso de una cura es lo imaginario, el final del análisis consiste en superar el plano de lo imaginario; si el hueso de una cura es la identificación fálica, el final del análisis es dejar caer las identificaciones; y si el hueso de una cura es el fantasma, el final del análisis será su atravesamiento. Ahora bien, si el hueso de la cura es el síntoma, ¿cuál será el final del análisis? Sobre esto no hay una respuesta unívoca de Lacan; él habló solamente una vez de identificarse con el síntoma. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir, en todo caso, que el síntoma no se franquea a diferencia del plano de lo imaginario. Quiere decir que, a diferencia de las identificaciones, al síntoma no lo hacemos caer; y que, a diferencia del fantasma, el síntoma no se atraviesa. Quiere decir que con el síntoma tenemos que vivir, que debemos -como se dice en francés- faire-avec (hacer con). Quiere decir que debemos vérnosla con él: llegar a identificarse con el síntoma significa que yo soy tal como gozo. Eso quiere decir aún muchas cosas más, que no están totalmente pensadas, que no están totalmente escritas, sino vislumbradas, indicadas por Lacan."  Pág72-73,.

 

 El hueso de una cura es lo que se fragua en la relación con el OTRO como pareja- síntoma, e inscribe un modo de gozar, “.. un modo de gozar primeramente del inconsciente, del saber inconsciente, de la articulación del significante, de la investidura libidinal del significante y del significado y por eso mismo, en segundo lugar es un modo de gozar del cuerpo del Otro.” Entiendo que ahí está la relación a nivel de goce, un sentido gozado. Yo soy como gozo, hacer con eso. (Guillem  soy /como debo ser , despistado).

MODALIDADES DE GOCE EN LA RELACIÓN DE UNO CON EL OTRO (SEXUACIÓN)

A partir de que “el goce se produce en el cuerpo del Uno a través del cuerpo del Otro” pág.74, El Otro como cuerpo y significante. No hay relación sexual en tanto no hay una respuesta significante a la relación en la diferencia sexuada, hay relación en tanto al goce y esta es siempre sintomática.  

El goce será autoerótico como (autístico) y al mismo tiempo aloerótico (incluye al Otro),Miller dirá que es preciso la doble vertiente para no perderse.

A partir de ahí se piensan las formas de goce, en tanto una estructuras significantes femenina y la masculina, “tenemos aquí las estructuras significantes del cuerpo del lado masculino y del lado femenino.” Pàg76.

Las estructuras significantes del cuerpo determinan la pareja-síntoma como medio de goce.

Entonces se producen formas de goce en relación a las estructuras significantes del lado masculino y femenino. El goce autoerótico; goce autístico, goce UNO, goce masculino, goce fálico, goce masculino mastrubatorio, en el que el órgano en cuestión es identificable, es localizable, que se experimenta con un sentimiento de exterioridad en el cuerpo, ahí el cuerpo propio se revela como el cuerpo Otro, localización del goce masculino fuera del cuerpo propio, punto de excepción. El hombre sabe de qué goza.  El goce localizado en el objeto. La relación del hombre con el objeto fetiche, la localización del rasgo, el matiz del cuerpo, tiene que ver con el a. Objeto fuera del cuerpo que es una unidad de goce. En la lógica de contabilidad del TODO.  La pareja síntoma del hombre, la mujer . 

El goce femenino, en un cuerpo no todo, ese goce se localiza en el propio cuerpo pero un cuerpo no todo, lo que le da un sentimiento de otredad al goce, un goce otro. Mujer arrebata, loca, poseída… “la mujer es otra para ella misma”, ¿Qué es una mujer? Goce enigmático para ella misma, difícil de saber de que goza una mujer. Pareja síntoma de una mujer el Otro barrado A.  La falta en el otro por el lado del significante, tiene que hablar, dando cuenta infinita de su no saber, para que la demanda de amor se perpetúe. Es un goce ilimitado, incontable, asociado, a veces a esa demanda infinita de amor, el reverso es el estrago, el estrago de un hombre en una mujer.  Por ello el goce femenino se vincula a la erotomanía, al místico, amor ilimitado, deslocalizado.

Miller nos dice que el parlêtre femenino hay dos axiomas: para amar es preciso hablar  y para gozar es preciso amar.  Nos presenta la secuencia Hablar-Amar-Gozar.

Me pregunto si no será que esta fórmula es así para  la mujer y para el hombre. Porque en el camino del análisis hay una piedra, en la cura hay una piedra que es la palabra, ESA PALABRA. El parlêtre habla, es hablado por  Otro parlêtre, ahí está el acceso a la vida(al goce) y al amor, al lazo y al goce en el cuerpo, al deseo. Es des de ahí que pienso que las mujeres hacen un recorrido al limitar la demanda de amor, habla-me hasta que muera y los hombre hacen un recorrido para hablar  y no estar mudos. 

Rosa Antolín

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