El recorrido, la cura y final de un análisis, una mirada a partir de la lectura
de Miller, El hueso de un análisis.
Pensar en el final de análisis es complejo, me enfrenta a un no poder decir, siempre complicado para mí, el silencio.
El libro, Miller parte de un poema de Carlos Drummond “No meio do caminho “… “En medio del camino hay una piedra, hay una piedra en medio del camino….” . Miller dirá: “Para nosotros el camino del que se trata es el camino de la palabra y la piedra es también la piedra de la palabra” pág16.
La piedra es lo que la palabra encierra, eso adherido al
cuerpo. En la palabra esta la muerte y la vida.
“existen dos efectos del
significante en el cuerpo, uno que es la mortificación y el otro que es la
producción de plus de goce. Si el significante mata el goce, al mismo tiempo lo
produce.” Pág.68
“lo esencial no es
que el significante tenga un efecto de mortificación sobre el cuerpo, sino que,
el significante es causa de goce, que tiene una incidencia de goce sobre el
cuerpo. Eso es lo que Lacan llama el síntoma. De cierta manera eso viene al
mismo lugar de lo que él llama fantasma, excepto que este supone la distinción
radical entre el orden del significante
y el orden del goce.” Pàg.68
“El
fantasma aparece como una mediación
entre esos dos órdenes, en tanto que el síntoma, inscribe una relación mucho
más directa entre el significante y el goce. Esto supone que no se puede
definir el significante sin el goce y tampoco el goce sin el significante y es
está la nueva definición de significante lacaniano, que el significante como
tal se refiere al cuerpo y esa referencia se hace sobre la modalidad del
síntoma.” Pág.69
Entonces Miller sitúa un cambio en la formulación de
Lacan; si en el fantasma la relación es
entre el Sujeto y el A, gran Otro, operando en el sujeto la mortificación del
significante produciendo una falta en ser, la división del sujeto, y el Otro
está pensado como otro del significante; se pasa a pensar en el sujeto poniendo el foco
como parlêtre, como tal habla porque es
hablado. Ese significante del Otro produce un impacto en el cuerpo que el
sujeto toma, el goce en el cuerpo es
consecuencia del impacto de ese significante . El parlêtre goza cuando habla,
el efecto de eso es el síntoma del sujeto.
“Sustituyendo
el termino sujeto por parlêtre, que es lo contrario de falta en ser, El
parlâtre es el sujeto más el cuerpo, es
el sujeto más la sustancia gozante.”Pàg.70.
El Otro también es un parlêtre, es quien habla al sujeto, pasando a pensarse,
ese Otro, como pareja-síntoma. El Otro como cuerpo gozante también. Todo cuerpo
gozante es un cuerpo sexuado. ¿Por qué sexuado? Porque ahí está la diferencia,
la articulación binaria, que articula las características de una relación.
(Tener-lo o no tener-lo//ser-lo o no ser-lo). Un real fisiológico. Se ubica la
relación sexual /la no relación sexual. Esta es la piedra de un análisis.
“El Otro del que se
trata en la pareja-síntoma no es más un cuerpo mortificado, vacio de su goce,
sino que es un cuerpo vivo. … eso nos obliga a percibir que este cuerpo es
sexuado. Correlativamente el parlêtre tiene también un cuerpo sexuado y es por
eso que necesariamente, se ubica la cuestión de la relación sexual.”pág.71.
Entonces la relación es entre UNO y OTRO
y en esos términos no hay significante para la relación sexual.
De alguna manera será decir que el parlêtre es un sujeto,
sujeto al lenguaje más al efecto de goce que produce en el cuerpo, de hecho se
sujeta al lenguaje así, marcado por la relación del Otro con su propio cuerpo y
transmitido esto en el lenguaje. El Otro marcado por la sexuación.
“Y a
nivel sexual la relación pasa por el goce, por el goce del cuerpo y por el goce
de lalengua, pasa por el síntoma. Es así que ingresamos en la dimensión de la
pareja-síntoma tomandola como el hueso la medula misma de la cura, esta pareja
no podemos fundarla a nivel de significante…, se funda a nivel de goce”. Pág
72.”
El Otro, como pareja síntoma se torna un medio de goce
para el parlêtre, su síntoma.¿ Que quiere decir esto? Que está implicado en la
relación de UNO con el OTRO.
EL RECORRIDO
Entonces, ¿Qué implica el final de un análisis y como
se distingue de la cura? Miller nos dice:
“Si retomamos la pregunta acerca del
hueso de la cura vamos a recordar primeramente lo imaginario, luego la
identificación fálica, el fantasma y hasta llegar a la última respuesta que
puedo dar hoy: el hueso de una cura es el síntoma y más precisamente la pareja-síntoma.
[...] Entonces, si el hueso de una cura es lo imaginario, el final del
análisis consiste en superar el plano de lo imaginario; si el hueso de una cura
es la identificación fálica, el final del análisis es dejar caer las
identificaciones; y si el hueso de una cura es el fantasma, el final del
análisis será su atravesamiento. Ahora bien, si el hueso de la cura es el
síntoma, ¿cuál será el final del análisis? Sobre esto no hay una respuesta
unívoca de Lacan; él habló solamente una vez de identificarse con el síntoma.
¿Qué quiere decir esto? Quiere decir, en todo caso, que el síntoma no se
franquea a diferencia del plano de lo imaginario. Quiere decir que, a
diferencia de las identificaciones, al síntoma no lo hacemos caer; y que, a
diferencia del fantasma, el síntoma no se atraviesa. Quiere decir que con el
síntoma tenemos que vivir, que debemos -como se dice en francés- faire-avec (hacer con). Quiere
decir que debemos vérnosla con él: llegar a identificarse con el síntoma
significa que yo soy tal como gozo. Eso quiere decir aún muchas cosas más, que
no están totalmente pensadas, que no están totalmente escritas, sino
vislumbradas, indicadas por Lacan." Pág72-73,.
El hueso de una
cura es lo que se fragua en la relación con el OTRO como pareja- síntoma, e
inscribe un modo de gozar, “.. un modo de gozar primeramente del inconsciente,
del saber inconsciente, de la articulación del significante, de la investidura
libidinal del significante y del significado y por eso mismo, en segundo lugar
es un modo de gozar del cuerpo del Otro.” Entiendo que ahí está la relación a
nivel de goce, un sentido gozado. Yo soy como gozo, hacer con eso.
(Guillem soy /como debo ser ,
despistado).
MODALIDADES
DE GOCE EN LA RELACIÓN DE UNO CON EL OTRO (SEXUACIÓN)
A partir de que “el goce se produce en el cuerpo del Uno
a través del cuerpo del Otro” pág.74, El Otro como cuerpo y significante. No
hay relación sexual en tanto no hay una respuesta significante a la relación en
la diferencia sexuada, hay relación en tanto al goce y esta es siempre
sintomática.
El goce será autoerótico como (autístico) y al mismo
tiempo aloerótico (incluye al Otro),Miller dirá que es preciso la doble
vertiente para no perderse.
A partir de ahí se piensan las formas de goce, en tanto
una estructuras significantes femenina y la masculina, “tenemos aquí las estructuras significantes del cuerpo del lado
masculino y del lado femenino.” Pàg76.
Las estructuras significantes del cuerpo determinan la
pareja-síntoma como medio de goce.
Entonces se producen formas de goce en relación a las
estructuras significantes del lado masculino y femenino. El goce autoerótico;
goce autístico, goce UNO, goce masculino, goce fálico, goce masculino
mastrubatorio, en el que el órgano en cuestión es identificable, es localizable,
que se experimenta con un sentimiento de exterioridad en el cuerpo, ahí el
cuerpo propio se revela como el cuerpo Otro, localización del goce masculino
fuera del cuerpo propio, punto de excepción. El hombre sabe de qué goza. El goce localizado en el objeto. La relación
del hombre con el objeto fetiche, la localización del rasgo, el matiz del
cuerpo, tiene que ver con el a. Objeto fuera del cuerpo que es una unidad de
goce. En la lógica de contabilidad del TODO. La pareja síntoma del hombre, la mujer .
El goce femenino, en un cuerpo no todo, ese goce se
localiza en el propio cuerpo pero un cuerpo no todo, lo que le da un
sentimiento de otredad al goce, un goce otro. Mujer arrebata, loca, poseída…
“la mujer es otra para ella misma”, ¿Qué es una mujer? Goce enigmático para
ella misma, difícil de saber de que goza una mujer. Pareja síntoma de una mujer
el Otro barrado A. La falta en el otro por
el lado del significante, tiene que hablar, dando cuenta infinita de su no
saber, para que la demanda de amor se perpetúe. Es un goce ilimitado,
incontable, asociado, a veces a esa demanda infinita de amor, el reverso es el
estrago, el estrago de un hombre en una mujer.
Por ello el goce femenino se vincula a la erotomanía, al místico, amor ilimitado,
deslocalizado.
Miller nos dice que el parlêtre femenino hay dos axiomas:
para amar es preciso hablar y para
gozar es preciso amar. Nos presenta la secuencia Hablar-Amar-Gozar.
Me pregunto si no será que esta fórmula es así para la mujer y para el hombre. Porque en el camino
del análisis hay una piedra, en la cura hay una piedra que es la palabra, ESA
PALABRA. El parlêtre habla, es hablado por
Otro parlêtre, ahí está el acceso a la vida(al goce) y al amor, al lazo
y al goce en el cuerpo, al deseo. Es des de ahí que pienso que las mujeres
hacen un recorrido al limitar la demanda de amor, habla-me hasta que muera y
los hombre hacen un recorrido para hablar
y no estar mudos.
Rosa Antolín

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